¿POR QUÉ LOS HOMBRES NO ESCRIBEN SOBRE EL ABORTO?


El aborto no es solamente un tema de mujeres


Artículo de opinión por Bob Burnett, escritor y activista.
Fuente: CommonDreams.org publicado en Push Journal, 29/03/2006



El pasado 6 de marzo, Dakota del Sur promulgó la más severa ley de aborto de los EE.UU. Esta ley convierte en delito grave la realización de cualquier aborto, excepto cuando la vida de la madre está en peligro; y es otro paso de la Derecha Religiosa para limitar los derechos reproductivos. El más reciente sondeo Gallup indica que solamente el 16 por ciento de los estadounidenses está de acuerdo con estas restricciones. Sin embargo, en términos de medios de comunicación, solamente las mujeres parecen estar interesadas.

Hay razones muy convincentes por las que la draconiana ley de Dakota del Sur no ha recibido la atención de los hombres, pues solamente las mujeres parecen estar escribiendo editoriales y blogs condenando esta acción, y por las que solamente las mujeres parecen entender que la Derecha Religiosa representa una terrible amenaza para la democracia.

Obviamente, solamente las mujeres pueden embarazarse. Son ellas el sexo que tienen que cargar al feto durante nueve meses, cuya salud física y psicológica se ve comprometida por el embarazo. En última instancia, las mujeres tienen que soportar las consecuencias del fracaso de la anticoncepción o de una relación amorosa que se considere fallida; ellas tienen que sufrir como víctimas de la violación o del incesto - que, por cierto, la ley de Dakota del Sur no toma en cuenta.

Y sabemos que esta es una cultura patriarcal. Muchas personas pensamos que esto no debería ser así y estamos trabajando para cambiarlo, pero el hecho es que los Estados Unidos está dirigido por hombres, en una cultura en donde es todavía más importante para los hombres ser vistos como personas duras que como solidarias y compasivas. Debido a que esta es una cultura machista, dominada por los hombres, sigue siendo cierto que usualmente son las mujeres quienes tienen que preocuparse por la anticoncepción. Y, tristemente, en muchas ocasiones es la mujer en la pareja quien tiene que considerar las consecuencias de un embarazo no deseado.

Sin embargo, estas tristes realidades no explican por qué los hombres estadounidenses parecen tan indiferentes a los ataques de la Derecha hacia los derechos reproductivos; indiferentes al hecho de que las y los conservadores no solamente quieren prohibir el aborto, sino también la anticoncepción y la educación sexual. Por cierto, esta estrategia fue desarrollada y orquestada por hombres. Obviamente los hombres estarían más involucrados emocionalmente si este tema afectara sus cuerpos, si los conservadores cristianos aprobaran una legislación prohibiendo las vasectomías o haciendo que las relaciones sexuales fueran ilegales para cualquier persona que no fuera de su secta cristiana.

Mi teoría sobre el porqué el ataque sistemático de la Derecha Religiosa contra los derechos reproductivos tiene tan poca atención de la mayoría de los hombres, es que la mayoría de ellos no son conceptuales. La noción de que los Conservadores Cristianos están empujando a los EE.UU. a una teocracia es simplemente un concepto tan grande, tan sofisticado que la mayoría de los hombres no lo captan.

Sin embargo, eso es lo que está pasando. El casi un tercio de estadounidenses que están alineados con la Derecha Religiosa quieren que los EE.UU. se conviertan en una teocracia, en una nación rígidamente cristiana. Esta es una meta demasiado abstracta como para servir de eslogan organizador y, en cambio, los líderes más astutos de la Derecha usan temas controversiales como el aborto, el matrimonio gay, y la enseñanza de la evolución para guiar a sus seguidores sin criterio propio. Pero escondida detrás de su organización conducida a base de emociones está la noción de los EE.UU. como una teocracia. Una nación que, desde luego, estaría dirigida por hombres.

Pero ¿qué tiene que ver todo esto con el aborto y los derechos reproductivos? Estos temas son el símbolo más visible del control de los hombres sobre los cuerpos de las mujeres. Eso es lo que ha sido uno de los distintivos de la cristiandad ultra-conservadora desde el siglo tres de la era cristiana; y esa es la razón por la que oficialmente se decidió que las mujeres no podrían ser sacerdotes o tener posiciones de poder dentro de la iglesia.

Los EE.UU. tienen la tasa de aborto más alta del mundo desarrollado - el 80 por ciento se practica en mujeres mayores de 20 años. Pero la Derecha Religiosa no se preocupa por reducir los abortos. Si lo hicieran, su enfoque sería reducir los embarazos no deseados proporcionando educación sexual y anticoncepción, y haciendo que la píldora "de la mañana siguiente" estuviera ampliamente disponible. En realidad es el movimiento Pro-aborto el que ha hecho más para reducir los abortos en los EE.UU. En contraste, el movimiento "Pro-Vida" tiene que ver con el control sexual.

El nuevo libro de Christina Page, 'Cómo el Movimiento Pro-Aborto Salvó a los EE.UU' (How the Pro-Choice Movement Saved America), destaca algunos de los mismos puntos que he mencionado, particularmente que el movimiento Pro-Vida tiene el objeto de regular la forma en que tenemos relaciones sexuales. Pero yo agregaría que la Derecha Religiosa no se detendrá con el sexo. Ellos quieren regular nuestro comportamiento. Una de las características de la jerarquía conservadora cristiana en Estados Unidos es que reprime la disensión. Su lema no es realmente "Jesús te ama", es "Hazlo a mi manera o arde en el infierno".

El asalto organizado a los derechos reproductivos, que produjo la legislación e Dakota del Sur, es parte integrante del plan para llevar a los Estados Unidos de la democracia a la teocracia. Es una amenaza para todo lo que la mayoría de nosotros creemos. Hoy están tratando de controlar la forma en que tomamos decisiones médicas privadas. Mañana será la forma en que pensamos.

Las y los estadounidenses estamos tan acostumbrados a ser un estado seglar, que estamos relativamente poco preparados para un ataque bien financiado por los teocráticos. Hemos sido condicionados para esperar que un ataque a la democracia venga desde fuera, más que desde dentro. No obstante, estamos bajo un ataque vigoroso y continuo por parte de la Derecha Religiosa.

Por esta razón es que el tema del aborto es de vital importancia. Es tan importante que los hombres necesitan prestarle atención y escribir sobre él.
El aborto no es solamente un tema de mujeres.